Anoche visité un centro comercial y no precisamente por placer sino porque acusaba la necesidad de recortar mi cabello. El tamaño de éste ya había superado el límite que mi decencia permitía y como soy de los varones que no confía a cualquiera su corte de cabello, acudí - como siempre - al mismo establecimiento, buscando a la misma persona. Por coincidencia, mi agenda me permitió acudir al centro de estética el mismo día en que hacían su debut los equipos de fútbol peruano en la Copa Libertadores de América y en vísperas del día internac…
La Copa América 2019, como todo torneo de fútbol internacional, ha sido un carnaval de emociones y Perú ha tenido el suyo propio. En la previa, Perú aparecía después de Brasil y por sobre Venezuela y Bolivia como candidato a superar la ronda de grupos. Aquella selección que sorprendió en Rusia, dándole mayores problemas a la Francia, que alzaría más tarde la copa del mundo, pero que resultó insuficiente y terminó volviendo a casa muy temprano con los sueños rotos, necesitaba lavarse la cara pronto y cobrarse, en alguna manera, su revancha…
Anoche fui a mi restaurante preferido y pedí una sopa de gengibre. Debía prepararme para la posterior inyección de dexametasona seguida de la ingesta de un licuado de otras medicinas para la faringitis que, mientras jugaban Colombia y Catar, mi médico me había recetado con solicitud. En la televisión ya pasaban los primeros minutos del Argentina versus Paraguay y mis pupilas se irían aclarando más con las primeras cucharadas de esa sopita recomponedora. Felizmente en todas las mesas ponían especial atención al LCD de 45 pulgadas que en alt…
Hace un par de semanas, me lastimé la mano derecha haciendo deporte y mi recuperación ha pasado por la inmovilización que provee el yeso, descansos médicos, accesorios ortopédicos y sesiones con el fisiatra que aún no terminan. Desde que salí de esa sala de emergencias, he recordado mucho más a mi abuelo en estos últimos días que en todos los años que lleva ausente. Él era un hombre del campo, un campesino trabajador cuyo ímpetu era difícil de dominar, aun por él mismo. Un amante declarado de la vida. Desde joven fue protagonista en s…
El último jueves, mientras jugaba un sencillo partido amistoso de vóley, sufrí un esguince en el pulgar de la mano derecha. Y aunque el juego había terminado para mí, la charla técnica recién estaba por comenzar. La amable sugerencia de mi novia, quien estuvo conmigo en todo momento, y la creciente presencia del dolor en la zona afectada influyeron en mi decisión de acudir a la sala de emergencias de la clínica donde estamos asegurados. De camino, en un taxi, ella me ilustra cómo la cuota dramática que yo pueda aportar recibiría en respu…
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