La agilidad de mis dedos resultan siempre admirable para quienes me descubren en la intimidad. Ahí cuando me encuentro frágil e indefenso, susceptible e intolerante a la vez. Donde una palabra puede arruinarlo todo, o simplemente, conducirnos hacia el más excelso paraíso. Aquel instante en el que cada quien busca lo suyo, pero que encuentra siempre en otro ser. Hay quienes creen que soy tosco, rudo, sin saber que puedo ser más bien romántico y en demasía dulce, y hay quienes gustan de mí, quienes muy al pendiente aguardan mis momentos te…
"Yo solo quiero ir al cole en skate." El hecho de que quera ir al colegio en skate, no me hace rebelde. Incluso me ejercito haciéndolo. ¡Tendría un hábito saludable! - dije. Luego de mandar llamar a mis padres para negarme tal derecho, hice mi descargo y al final un molesto hombre de 45 años, accedió a la petición, que reforzada por mis padres, presenté. Había un detalle, bueno varios. Portar casco y mantener la conducta correcta mientras porte el uniforme, no provocar desorden en horario de clase ni en el recreo y otr…
"He vivido los momentos más lindos contigo." Mariella había vuelto de Argentina. Y mi mejor amiga, por cierto, también amiga suya, había hecho de su paso en el extranjero un acontecimiento no tan distante. A pesar de lo ocurrido, después de algunos meses de silencio a pedido mío, Mónica decidió hablarme de ella. sus comentarios sutiles solo avivaban "en ella" y en mí esa remota posibilidad de reiniciar lo que habíamos dejado, a su criterio, pendiente. Entre Mariella y yo, las cosas no habían terminado mal. A deci…
"Me preguntó desde mi edad y por mi novia, hasta de Ray Charles y apps móviles. Luego pidió la hora y si tenía, Whatsapp. Le di las dos cosas." La cafetería había estado casi vacía esa mañana, sin embargo, ella decidió sentarse en mi mesa. Bebía jugo especial, igual que yo. Quién iría a pensar que me alegraría aquella mañana y así todo el día. Hace ya varios meses que terminé mis estudios en la universidad, desde entonces no había vuelto a poner siquiera un pie dentro de ella. Está distinta, cada vez más cómoda y acogedora.…
- Señores, muy buenos días. Antes de encender el motor, tengan la amabilidad de abrocharse los cinturones. Si no los encuentran, están en la parte derecha de sus asientos. Todos obedecen la orden. - Recuerden que las únicas paradas permitidas son... No. No son las indicaciones previas a emprender un vuelo, tampoco las de un tren y ni siquiera, por último, las de un ómnibus. Estoy sentado en el asiento del copiloto en un minibús. Casi normal ver pasajeros anormales. Es la octava vez que coincido en un mismo vehículo con Mar…
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