Jamás olvidaré mi primer día en Intracorp. Cuatro años que parecen ser ayer. El verano se va y mi estación favorita parece traerme más que un venturoso porvenir. Aquel otoño marcó por completo mi vida. Desde muy joven enriquecí mi currículum con buenos empleos. Recibí una invitación de la corporación más importante del país. La oportunidad soñada para todo individuo de veinticinco años. Estaba convencido de tal merecimiento. Talento tenía. Para mí, eso bastó. Subí del estacionamiento al séptimo piso, el presidente corporativo, en …
Perder el bus que te llevaría de un pueblito a otro, estando solo en un lugar cuyo registro en el mapa apenas simula un punto enclenque, suena mal. Pero, además, perderlo y enterarte luego que no habrá otro sino hasta dentro de cuatro días, parece ser fatal. Y todavía no, pues lo más trágico aún está por llegar... Mi rostro decía más que suficiente y el terminal desierto empezaba a cerrar. Para el mediodía ya era un pueblo fantasma. Entre las pocas almas que quedaron, una joven mujer que al verme sonrió. Sí, sonrió. ¡Acaso es posible! ¿Rí…
Algo muy pesado está sobre mis hombros, algo tan pesado que no lo puedo ver. Lo siento raro y nuevo. Ahora pregunto: ¿Dónde lo encontré? ¿Por qué está sobre mi espalda? Hay más preguntas y esto hace doler. Con cada paso dado aumento el peso sobre mí. Me sujeto, me detengo... Resuelto estoy: ya no quiero seguir . *** Otoños atrás, en una noche templada, las lágrimas impotentes surcaban mi rostro. Yacía herido. Era muy honda mi depresión. Un extraño acercándose, de pronto me habló. Me preguntó: &qu…
Aprieto mis párpados una vez más, es maravilloso lo que puedo contemplar. En mi sendero estrecho hace su aparición con su mirada tenue pregunta: ¿Puedo a tu lado caminar? Sus pasos acompañados van. Nuestras manos se toman. Ella se acerca más a mí, yo no lo quiero evitar. No sé si abrazarla tampoco ordeno a mis ojos "dejad de hacerlo". Mi sonrisa responde a su mirada, unos pequeños y perfectos ojos, los míos, esclavos de su sonrisa son. ¡Yo no sé qué pasará! La infinitud instantánea de mi vida,…
Esta mañana mientras desayunaba, encendí la televisión. Ese aire de poder, al tener el mando a distancia entre las manos, me hace menospreciar con bastante frialdad la publicidad. Pero hoy, por pura causalidad, llamó mi atención la ‘coincidencia’ de dos avisos de empresas inmobiliarias seguidos, y no quedó en dos, al final fueron tres, ¡Y CONSECUTIVAS! No estoy buscando comprar un depa ni nada por el estilo, sólo me sorprendió aquella extraña ‘coincidencia’. Tener que elegir una. La propuesta. No sé cuántas veces he desechado …
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