En el piso seis las puertas del ascensor se me abren. Dentro solo está la madre más joven y guapa del edificio y su inquieto niño de seis años. Éste extiende con entusiasmo sus manos hacia las puertas del ascensor y se avergüenza cuando me ve atravesar su blanco. El pequeño hombre araña de casi 115 centímetros, se compone y mirando a su madre se hace en posición de firmes. Examina con extrañeza, desde mis mocasines marrones hasta mi chompa azul, que cuelga por mis hombros. La madre sonríe por la reacción particular de su retoño. Mi …
Social Plugin